
Qué fresca eres...
La vida es una puta con la quiero acostarme cada noche y despertarme sin desmaquillar cada mañana con el rimel pegado en las pestañas.
Quisiera comerme sus uñas, beberme su aliento, empañarme en su cristal en cada suspiro.
Es quimera pura, un gajo de limón amargo para acompañar con tequila y sal.
Es la puta más fina y sensual que he conocido, adornada con puntillas, finos calados y tacones altos.
Los años pasan y se va entre tules rojos y carmines indelebles. Se esfuma como el humo de un aliento.
Galopa al trote como un viejo potro, como las horas que giran en el desprendimiento de las arenas en las arterias.
Nos perdemos en el intento de tanto buscarla hasta empezar a vivirla y morderla a dentelladas, como lobos en celo una noche de luna llena, límpida de estrellas.
Os dejo con este vídeo que me hace seguir en pie... VIDA que ya he colgado más de una vez.
