La arrastraron hasta la salida. Allí vio una placa: Marqués François de Sade. Filósofo.
Revista Talentos
Llamó solicitando caridad. Abrieron la puerta. La bañaron exquisitamente. Fue invitada a la cocina. Degustó suculentos manjares. Complacida, accedió al salón de juegos donde el señor, con refinadas técnicas, le otorgó una sofisticada y monumental paliza.
La arrastraron hasta la salida. Allí vio una placa: Marqués François de Sade. Filósofo.
La arrastraron hasta la salida. Allí vio una placa: Marqués François de Sade. Filósofo.
