
El 26 de diciembre de 1936 llegó a Barcelona un periodista inglés, alto, desgarbado y con un aspecto bastante descuidado. Llevaba una carta del Partido Laborista que acreditaba su aptitud ideológica para servir como miliciano en el bando republicano. No sabía nada de español, por supuesto, pero ello no significaba mayor problema. Él había venido a luchar en la Guerra Civil y «a matar fascistas porque alguien tenía que hacerlo.» Desde luego que tenía asumido que en una guerra había muchas posibilidades de morir —de hecho, estuvo a punto en varias ocasiones— lo que quizá no podría haber imaginado es que esa experiencia sembrara en su mente las semillas de sus dos últimas novelas, las que lo harían eterno. La primera de ellas llegaría nueve años después. Damas y caballeros comienza la…
XVIII EDICIÓN: REBELIÓN EN LA GRANJA de GEORGE ORWELL
De George Orwell lo primero que habría que decir es que ni nació en Inglaterra, ni ese fue el nombre que constaba en el Registro Civil. Eric Arthur Blair —su verdadero nombre— nació en 1903 en la India, en una colonia inglesa llamada Motihari. Lo segundo que habría que mencionar es que su vocación escritora se manifestó muy pronto.NO NACÍ PARA UN TIEMPO COMO ESTE
En una época pacífica podía haber escrito libros esteticistas o meramente descriptivos, y haber permanecido casi indiferente a mis inclinaciones políticas. Pero me he visto forzado a convertirme en una especie de autor de panfletos. George Orwell, ¿Por qué escribo?
Supo que sería escritor con cinco o seis años. De hecho, a los cuatro ya había compuesto un poema para su madre cuyo protagonista era un tigre con dientes como sillas. Y es que el pequeño Eric era un soñador. Era de esos niños solitarios que hablaban con amigos imaginarios, que prefería soñar ser Robin Hood y vivir sus fantasiosas aventuras a relacionarse con sus compañeros de clase. Un comportamiento excéntrico que le supuso un sentimiento de aislamiento e inferioridad como llegó a reconocer. Pese al descubrimiento precoz de su vocación, su producción hasta la adolescencia solo daría para doce páginas y se centraba en la poesía y en temas como la Naturaleza o el humor. Más prolija fue su participación en las actividades literarias del colegio, lo que sin duda anunciaba su otra faceta: la periodística. Colaboró asiduamente con artículos satíricos en las revistas estudiantiles y hasta llegó a escribir un poema patriótico. Sin embargo, esa actividad no es que le entusiasmara precisamente. «Estas revistas estudiantiles contenían el más detestable y lastimoso material satírico que pueda imaginarse, y me ocupaba de él con menor atención de la que ahora pongo en el periodismo más barato», diría tiempo después. Y es que lo que de verdad le gustaba a Orwell era escribir lo que hacía y lo que miraba, de una manera estética y descriptiva. De hecho, pensaba que los libros que en su día escribiera serían «enormes novelas naturalistas con finales trágicos, llenas de descripciones minuciosas y parábolas impactantes, y donde también abundaran los pasajes donde las palabras fueran utilizadas solo por su sonido.» Qué poco podemos reconocer en este Eric al Orwell posterior que escribiera Rebelión en la granja, ¿verdad? Ninguna persona puede abstraerse de las circunstancias que lo rodean, esas que al final determinan el camino que vamos a transitar. Y las que le tocó a Orwell, sin duda fueron muy especiales. Nada más y nada menos que vivir la época más sangrienta de toda la Historia de la Humanidad.

EL CUARTO GRAN MOTIVO PARA ESCRIBIR
Y al mirar retrospectivamente mi trabajo, me doy cuenta de que, invariablemente, cuando no tuve un propósito político, escribí libros carentes de vida y fui traicionado por todo tipo de embustes como pasajes rosas, adjetivos de ornato, oraciones que no tenían significado.
George Orwell, ¿Por qué escribo?
Orwell consideraba que todo escritor, en mayor o menor grado, tenía cuatro motivos para escribir: 1. El deseo de ser recordado tras la muerte; 2. El entusiasmo por la estética; 3. El dejar constancia de su punto de vista sobre los hechos vividos; y 4. El propósito político. Sus experiencias vitales fueron forjando en él una profunda convicción política enmarcada en el socialismo democrático. Tras dejar los estudios trabajó como policía del Imperio británico en Birmania y allí se dio cuenta durante cinco años de los excesos e injusticias de las políticas imperialistas. Posteriormente, conoció y convivió con las capas más desfavorecidas de la Europa occidental, llegando a vivir de la mendicidad o con empleos basura como el de lavaplatos en su estancia en París en 1928. Más adelante, cuando ya había conseguido encarrilar su carrera como ensayista y periodista pasó los primeros meses de 1936 conviviendo con la clase obrera del norte de Inglaterra para documentar sus artículos sociales. Ni qué decir que conocer las paupérrimas condiciones en las que vivían terminó de consolidar sus ideas políticas. Y no solo en la teoría. Tras una boda cualquier pareja de recién casados pensaría en una Luna de miel, ¿verdad? Bueno, pues ahora imaginad que le decís a vuestra pareja que mejor que no, que a donde quieres ir tras la boda es a combatir en una guerra civil de un país que no has pisado en tu vida. Pues sí, hasta ese punto estuvo comprometido Orwell con sus ideas. Participó en la Guerra Civil española desde diciembre de 1936 hasta el 20 de junio de 1937. De esa experiencia se llevó un par de balazos; también la constatación de hasta qué punto se podía manipular la información en la prensa; pero, sobre todo, una profunda animadversión al régimen comunista de Stalin. Las semillas de Rebelión en la granja ya estaban plantadas. Solo faltaba que fueran regándose con los acontecimientos que vendría muy poco después: la II Guerra Mundial y el desarrollo de la propaganda política como medio de control de las masas.

ONCE DÍAS DESPUÉS DE HIROSHIMA
Once días después de lanzarse la primera bomba atómica sobre Hiroshima, se publicó en Inglaterra la primera edición de Rebelión en la Granja, el 17 de agosto de 1945. Su escritura fue relativamente rápida, entre noviembre de 1943 y marzo de 1944, así que no hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta de que entre el punto y final de su obra y la puesta a la venta de la misma transcurrió un año y cinco meses. ¿Por qué? Desde luego no fue por falta de calidad, ni por ser un autor desconocido. En esa época, Orwell ya era una primera figura del periodismo y había publicado siete obras —cuatro de ficción y tres de no ficción— así que cualquier editor habría mandado su obra ipso facto a la imprenta. Para entender las dificultades para su publicación hay que levantar la vista al momento histórico. Estamos en plena II Guerra Mundial y el resultado de la misma es todavía incierto. La URSS de Stalin es un poderoso aliado frente a las del Eje —Alemania, Italia y Japón—. ¿Cómo publicar en Inglaterra una sátira directa contra el amigo régimen soviético? ¡Y encima representando a Stalin como un cerdo! Rebelión en la granja encadenó hasta cuatro rechazos, lo que llevó a Orwell a pensar en autopublicar él mismo la novela. Hay que decir también que esta censura encubierta a su obra no fue la única causa para el retraso en su publicación, como explicaría Bernard Crick, también ayudó la escasez de papel y ciertas complicaciones en el contrato de edición con la editorial Secker & Warburg. La primera edición y las que siguieron hasta 1971 incluían solo la novela. Ese año se descubrió un manuscrito original que Orwell escribió para prologar Rebelión en la granja y que llevaba por título La libertad de prensa. En él, Orwell mostraba explícitamente la identificación de la fábula satírica con el régimen de Stalin, amen de denunciar el servilismo de determinados intelectuales y un rotundo alegato en pro de la libertad de expresión. Creo que fue un acierto que dicho prólogo fuera desechado en su momento.
EL MEJOR ANTÍDOTO CONTRA LA MANIPULACIÓN
Y digo que fue un acierto puesto que al no identificar explícitamente al régimen soviético logró que la obra alcanzara un mensaje universal, aplicable a cualquier régimen autoritario. Y no solo autoritario, por cierto. Si esta novela ya era de actualidad en su primera publicación, hoy día añadiría que es de rabiosa actualidad. De entre los numerosos regalos que nos dejó el nazismo hay uno que hoy día ha alcanzado su máximo nivel de desarrollo: la propaganda política como medio de control de masas. El legado de Goebbels, el diablo lo tenga en su Infierno, en forma de principios de propaganda política ha demostrado ser de una efectividad indiscutible y desde entonces son el manual de cabecera de cualquier régimen u organización para captar adeptos a la causa. Orwell no solo los conocía, sino que llegó a utilizarlos en una época en la que trabajó para el Servicio Oriental de la BBC para conseguir el apoyo de la India y el Este de Asia hacía las fuerzas aliadas. Una actividad propagandística que reconoció que le hizo sentir como una naranja que ha sido pisoteada por una bota muy sucia. Con Rebelión en la granja, Orwell detalla la aplicación práctica de esos principios para el control de masas.
En mi opinión personal, su lectura es el mejor antídoto para los tiempos que vivimos en los que cualquiera, y no solo los Estados, tiene acceso a los medios de información para difundir su ideología. Goebbles se vanaglorió de ser capaz de controlar a 80 millones de alemanes y solo contaba con la prensa escrita, la radio y en menor medida la televisión o el cine. Hoy, tenemos un terminal informativo en el bolsillo que es un permanente canal directo hacia nosotros. Así que sería bueno tener muy a mano un ejemplar de Rebelión en la granja a modo de pastilla para preservar nuestro sentido crítico y detectar esas prácticas de manipulación de masas.
Por supuesto, queda mucho que contar de George Orwell... y lo haremos. Recordad que a final de mes saldrá el número 6 de la revista digital EL TINTERO DE ORO MAGAZINE donde, entre otros contenidos, conoceremos más detalles de la vida de Orwell, anécdotas muy jugosas, sus consejos de escritura, reseñas de Rebelión en la Granja, cómo mostró en la novela los principios de propaganda política de Goebbles y, por supuesto, los...
RELATOS PARTICIPANTES
1. LA ARAÑA Y EL CHINCHE de Emerencia Joseme, en su blog VIAJE Y FOTOS2. LA REBELIÓN DE LOS TOPOS de Raquel Peña, en su blog PERLAS NARRATIVAS
3. BESO DE VACA PICO DE GALLINA de Isan Isan, en su blog UNA CAPA DE BARNIZ
4. REBELIÓN EN ATARIA de María Pilar, en su blog RETAZOS DE VIDA
5. LA NOCHE DE LOS LOROS de Mirna Gennaro, en su blog ISLA DE LOS VIENTOS
6. A LA CAZA DEL "ME GUSTA" de Mery Pérez, en su blog CLIO EN EL ESPEJO
7. LA REVOLUCIÓN de Lucas Kurt, en su blog PRUEVA Y HERROR
8. EL ÑANDÚ Y EL JUEZ de Beri Dugo, en su blog RELATOS DE BERI
9. VIVE Y DEJA VIVIR de Yessy Kan, en su blog MANIFESTKAN
10. EL DESAFÍO DE LA GRANJA de Estrella Amaranto, en su blog AMARANTO
11. LA EPOPEYA DEL BUÉRDAGO de Barry Byrne, en su blog BARRY BYRNE (En plataforma MEDIUM)
12. OCURRIÓ EN CHAMALÁN de Bruno Aguilar, en su blog MENSAJE DE ARECIBO
13. REBELIÓN AL VINO TINTO de Paola Panzieri, en su blog DE AQUÍ Y DE ALLÍ
14. ¡QUE VIENE EL LOBO! de Isabel Caballero, en su blog TARA
15. eNVESTIDURA de Beatriz Vélez, en su blog CAFÉ LITERATO
16. STAR GUARS de Jorge Valín, en su blog ENTRE LAS BRUMAS DE GALLAECIA
17. TEMPORADA DE CAZA de Paco López Castelao en su blog CASTROARGUL
18. SAN MARTÍN de Irene Rodríguez, en su blog IRENE RODRÍGUEZ
19. EL BÚHO, LA SERPIENTE Y EL PAVO REAL de Juana Medina, en su blog FICCIÓN
20. A PATA ALZADA de Carmen Ferro, en su blog CUENTOS EN EL ANDÉN
21. EL ORDEN DEL DÍA de Francisco Moroz, en su blog ABRAZO DEL LIBRO
22. FABRICANDO SUEÑOS de David Serrano, en su blog BAJO MI EMBARCADERO
23. AL COBIJO DE LA ENCINA de Mª Carmen Píriz, en su blog ALGUIEN CON QUIEN HABLAR
24. UN DÍA DE LLUVIA de Marta Navarro, en su blog CUENTOS VAGABUNDOS
25. LA SEÑORA CABRA de Pepe de la Torre, en su blog ENTRE UNAS CUATRO ESQUINAS
26. A ELEGIR: Realidad o Fantasía de Carla Guerrero, en su blog ESTÁ ESCRITO
27. MIENTRAS HAYA MAÍZ... de Beba Pihen, en su blog AHORA YO DIGO
28. TAMBIÉN SOMOS SERES VIVOS de Rosa Boschetti, en su blog ROSA BOSCHETTI
29. NAPOLEÓN Y BOLA DE NIEVE de José R. Capel, en su blog RELATOS EN RE MENOR
RESEÑAS DE LA NOVELA Y BIOGRAFÍAS
En esta edición, además de los relatos, contamos con colaboraciones de lujo para conocer un poco más la figura de George Orwell y su novela REBELIÓN EN LA GRANJA:- Reseña de la novela por Marta Navarro en su blog CUENTOS VAGABUNDOS, (Pendiente de publicación)
- Reseña de la novela por Rosa Berros en su blog CUÉNTAME UNA HISTORIA, (Pendiente de publicación)
- Biografía de George Orwell LETRAS EN REBELIÓN a cargo de Raquel Peña en su blog PERLAS NARRATIVAS
- Recreación de los últimos días de vida de George Orwell, HISTORIA DE UNA REBELIÓN por Josep Mª Panadés en su blog RETALES DE UNA VIDA
Recuerdo a los autores que la votación es obligatoria para participar, y que tenéis hasta el día 10 de febrero de 2020 para elegir los siete relatos que más os hayan gustado y otorgar siete puntos al primero; seis, al segundo; cinco, al tercero... hasta dar un punto al séptimo. Los votos deberéis enviarlos al mail [email protected]
Esto es todo por hoy, el próximo 14 de febrero celebraremos la GALA DE PREMIOS con el ANUNCIO DE LOS RELATOS GANADORES de esta edición, pero antes...
¡NUESTRA PRIMERA RADIOFICCIÓN!
Comenzamos a andar en YouTube con la primera radioficción creada por Ramón Márquez para el relato ganador de la edición anterior. Os aseguro que será como ver una película con los ojos cerrados. ¡No os la perdáis!
¡Saludos tinteros!
