La nieve llegó de repente. Como de costumbre de un día para el otro. Tengo frío, susurraste al oído. Entonces he de rescatar el astro que más calienta, pensé.Y el Sol se fue escapando, licuándose en el cuenco de mi mano.
La nieve llegó de repente. Como de costumbre de un día para el otro. Tengo frío, susurraste al oído. Entonces he de rescatar el astro que más calienta, pensé.