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Zu: Consejos para rabietas

Publicado el 09 julio 2012 por Zulema @MamaEsBloguera

Zu: Consejos para rabietas

Cuando nuestro hijo está ya en los dos años y empieza a entender lo que él mismo desea, se nos pueden presentar complejas situaciones de las que muchas veces no sabemos cómo salir ilesos. Ya ellos empiezan a tener su personalidad y a expresar de cualquier forma qué es lo que quiere, incluso con pataletas o rabietas.

Hoy estoy haciendo un poco de memoria para poder dejarles algunos pequeños consejos a las mamás que estén pasando por este momento. Si bien con A. no recuerdo lo que fue pasar por cosas así, con G tuve que aprender a manejar estas situaciones. Era un pequeño muy suyo, con ideas y deseos muy claros siempre para su edad, y por qué no decirlo claramente, con los típicos caprichos materiales que suelen tener los niños. A veces en los centros comerciales me montaba tremendos pollos al pasar por la juguetería y ver que no le compraba el jueguete que había visto, pero es que no siempre se puede, ni se debe. Al entender que el no realmente era un no, comenzaba la rabieta. Lloros, súplicas, tirarse al suelo… y todo lo que suele acompañar a esta clase de pataleta, que he de decir no es un comportamiento extraño en los pequeños, suele ser de lo más normal en estas edades. Que tu hijo te monte una pataleta en la calle no te debe hacer sentir mal, ni pensar que lo has estado malcriando, son etapas donde el pequeño va aprendiendo y sobretodo comprendiendo.

Precisamente por ese sentimiento que suele despertar, mi primero consejo es:

  • Nunca actúes sobre tu hijo por el qué dirán. No sientas vergüenza, no importa quién mire o qué digan. Controla tu “apuro” y sentimientos y trata de comprender la edad de tu pequeño, su deseo, su dolor y su desconsuelo.

Nosotros somos los que convivimos con nuestro hijo, sabemos cómo es, cómo reacciona y qué necesita en cada momento. Y justo en este momento donde te estás viendo apurada y estresada por la situación, no faltará la persona extraña que venga a entrometerse y dar consejos. Hasta ahora el más común que he visto por norma general suele ser que si les prestamos atención la pataleta no terminará, que sigamos nuestro camino que él nos seguirá. Mi segundo consejo:

  • Cuando los adultos nos sentimos mal por cualquier motivo, nos gusta saber que tenemos a la otra persona ahí para darnos su apoyo, o simplemente para sentir su compañía. No dejes que tu hijo en ese momento se pueda sentir abandonado, acompáñale. Si ves que las palabras sólo le alteran más sólo quédate a su lado, que sepa que estás con él aunque eso no cambie tu decisión. Igual encuentras algo a mano que también le gusta para desviar su atención. Nunca sigas caminando dejando a tu pequeño atrás, los tiempos que vivimos no están para eso.

Cuando con G vivía este tipo de situaciones, a pesar de verle muy pequeño después tampoco dejaba pasar el tema. En casa, en la cena o cualquier otro momento de tranquilidad, aprovechaba para volver a sacar lo ocurrido, hablarlo con él, explicarle. Darle las razones del por qué no podía ser, conocer un poco cómo se había sentido y que él también supiese cómo me había sentido yo. En este momento nuestros hijos son muy pequeños para comprender muchas cosas, pero no lo son para enseñarles a compartir sus sentimientos.

  • Mi último consejo es que no tomen las rabietas como una parte negativa. Una pataleta nos abre muchas puertas para llegar aún más a nuestros pequeños y conocer otras partes de él que de otra forma no hubiésemos podido profundizar tanto. Esto nos sirve para saber cómo trabajar con él para que consiga canalizar algunas emociones.

 


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