
AVISO: El siguiente relato contiene escenas de violencia y sexo explícitos. Debes ser mayor de edad de acuerdo con la legislación de tu país. Si continúas leyendo será bajo tu responsabilidad.
Ir la comienzo del relato
El joven desde el suelo hace ademán de reptar hacia el cuchillo y llamar la atención de Daniel, absorto en el manejo de su teléfono. El movimiento repentino pone en alerta al hombre que se gira para darle una patada en la cara al muchacho y evitar lo que creía que sería un ataque del joven.
Claudia aprovecha la distracción para hacerse con el sangriento cuchillo por la espalda de Daniel. Lo ase decididamente con su mano izquierda y por sorpresa asesta una patada certera en los riñones del hombretón que le hacen caer de rodillas. Ahora ya le tiene a una altura que hará que Kevin cargue con otro crimen. La joven asesina apenas da tiempo a Daniel a quejarse ahogadamente mientras le degüella desde atrás evitando ver la cara de incredulidad del adulto.
Daniel cae al suelo de espaldas y Claudia triunfalmente le remata incrustándole el cuchillo en el corazón. Sin borrar la sonrisa de su cara le dice a Kevin “No sé que haría yo sin ti, imbécil. Espera ahí, que ahora sí que voy a pedir ayuda a Jonás”.
Kevin no muestra ninguna expresión ante la jactancia de Claudia y le permite que se vaya para poder sorprenderle a traición.
La satisfecha asesina camina a paso vivo hacia la cercana granja ignorando que por detrás de ella el tonto que le ha permitido acabar con Elena ha reunido las fuerzas que le quedan y se ha lanzado contra ella con los ojos inyectados en sangre.
El sprint de Kevin esta vez cumple su objetivo y consigue alcanzar con ambas manos el frágil cuello de Claudia. Ésta se revuelve ágilmente y le clava varias veces el cuchillo, pero no puede poner cara de sorpresa en su congestionada cara, porque nada puede hacer que Kevin libere su garganta para que el aire llene los pulmones. Sin fuerzas se escapa el último aliento de Claudia y cae al suelo sin vida, junto a Kevin que se desangra sin remedio.
El plan de Claudia creó mucha más muerte e ira de lo que había planeado y aunque no fue un plan perfecto sí tuvo razón en que ninguno de ellos fue condenado por ello.
