—Pero no puedes dejar de trabajar —contestó Vida.
—Ni tú, salvo que nos pongamos de acuerdo. Si no hay nuevas muertes ni vidas, acotamos el tiempo y descansaremos.
—¡No podéis hacer eso! —protestaron airados Pasado y Futuro, ante la sonrisa socarrona de Presente, el único superviviente.
