Revista Diario

Vida de Luci

Publicado el 17 diciembre 2013 por Chirri
Entre mis recuerdos está esta anécdota tan cierta como dolorosa. Ya narré que mi padre madrugaba para irse a trabajar, como las tres hermanas dormíamos juntas, aprovechábamos su ausencia para correr a meternos en la cama con mi madre, y esto lo teníamos como costumbre. Cierto día como mi hermana Julia era tan enclenque, al correr se cayó y me acusó llorando de la autoría del empujón. ¡Horror! Como siempre, me tocó pagar a mí el pato, mi madre para castigarme, me envió de vuelta sola a nuestra cama.Por entonces tendría ya unos siete años y me rebelé ante esta injusticia, siempre culpabilizada por mi hermana Julia. Ante esto, no se me ocurrió otra cosa que decir a mi madre:-   Por no dejarme ir contigo a la cama, no te voy a dar el duro que te he quitado.Todavía hoy me arrepiento de esa mentira, pues me hizo levantar e ir a buscar el duro, presuntamente sisado. Por lo que me vi en la calle con la amenaza de no poder regresar a casa hasta que no trajera el susodicho duro.En la puerta estuve elucubrando, de dónde iba a sacar tamaño capital, al final encontré la manera de resolver mis problemas, me acerqué a la casa del señor Marianillo, el tendero, diciéndole que me mandaba mi madre para que me prestara un duro y que al regreso de mi padre de su jornada, se lo devolvería. Tuve suerte pues el buen señor, como solía, nos daba otras veces dinero fiado.Aliviada y con el duro en el bolsillo, regresé a casa, encontrándome a todos ya despiertos y junto a la lumbre, al verme mi madre me interrogó:-   ¿Cuándo me cogiste el duro?-   Pues, el otro día.Con eso mi madre me dio un bofetón con la mano vuelta, con la consecuencia de perder allí mismo un diente y sangrar como un gorrino. Desde entonces jamás he vuelto a mentir a nadie.
La penúltima de mis aventuras es hacer de  “negro” escribiendo las memorias de mi tía Luci. ¿Cómo llegué a esto? Fue una conjunción de inquietudes. La mía por conocer la vida de mi abuelo y las vicisitudes que le llevaron de su Torrelaguna natal, hasta un pueblecillo atrasado varios siglos y desolado por la guerra llamado Alameda del Valle. La otra inquietud fue la de mi tía por ver plasmada su vida en papel, mi “fama” de aprendiz de escritor llegó a sus oídos y el resto es un trabajo emocionante, en un cuaderno de tapas de hule, mi tía ha grabado de negro (coincidimos en el gusto del color del bolígrafo) ochenta años de amor, dolor, sentimientos y hasta donde he leído, hambre un hambre que desgarra. Una España que comía cáscaras de patatas asadas en la lumbre, madera robada asimismo pues ni eso tenía y una España que bebe de sus raíces, pícara, que no olvida a Guzmán de Alfarache o al Lazarillo de Tormes. Este es una de las decenas de anécdotas de mi tía, triste y alegre a la vez, mi homenaje será ver un día el libro impreso como ella desea.Vida de Luci

Volver a la Portada de Logo Paperblog

Sobre el autor


Chirri 309 veces
compartido
ver su blog

El autor no ha compartido todavía su cuenta El autor no ha compartido todavía su cuenta