No se porque hay veces que me da por sacar fotos “modernas” y luego al verlas en la pantalla de mi cámara me digo”vaya churro de foto”. Me refiero a esas en las que aparecen pocas cosas, esas que estas harto de ver en las galerías y exposiciones de hoy en día, esas que hacen los “vendeburras” con el único objetivo de vender su “arte” a los que se dejen engañar.
Te las venden diciendo que con ellas quieren mostrar la soledad del ser humano en el mundo o que están buscando en su interior para conocerse mejor, o algún cuento parecido. Lo curioso de esto, es que son imágenes que se les puede poner la historia que tú quieras detrás, da la sensación de que realizan las fotos y después le añaden el significado, cuando siempre se ha dicho, que el fotógrafo tiene que saber lo que quiere mostrar antes de ponerse tras el visor.
Muy a mi pesar se ven más trabajos expuestos de este tipo que los que realmente son buenos. Internet está plagado de buenos fotógrafos y mientras tanto, las salas de exposiciones llenan su programación con fotos insignificantes que tardas menos de dos minutos en ver una colección de cincuenta fotografías. Al finalizar, te vas sabiendo que has perdido dos minutos de tu vida que los podrías haber empleado en tomarte una cerveza ya que al menos te refresca.
Cuando hablo de fotografías modernas me refiero a algo parecido a esto:




