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La isla (Aldous Huxley). Novela.

Publicado el 09 enero 2026 por Elcopoylarueca

LA ISLA

«Esta vez no se trata de la Muerte Negra, sino de la Vida gris».

La isla (Aldous Huxley). Novela.

La Isla (1962), la última novela que Aldous Huxley escribió, presenta dos mundos enfrentados. En uno la avaricia, el cinismo, la hipocresía, la frustración y el egoísmo esclavizan a una sociedad que ha optado por el consumismo y por la industrialización feroz. En el otro mundo, el hombre, sin dejar de sufrir los estigmas de su condición de mortal, se reconcilia consigo mismo; sin embargo, la convivencia en paz se alcanza gracias a un programa educativo que debe comenzar en la más temprana infancia y que es instrumento de manipulación mental.

La Isla no es una narración para pasar un rato entretenido. Es una novela de tesis, compleja, que exige al lector concentración. Es un título para reflexionar sobre el eurocentrismo y sobre lo que hemos hecho con la herencia recibida. Es un libro descarnado, aunque también es optimista: al fin y al cabo, toda civilización es consecuencia del proceder de sus ciudadanos, lo que empodera el acto de rectificar.

Huxley ubica la trama en dos islas de la India, que son vecinas. Una es Pala. Pala es pacifista, budista, controla la natalidad —coitus reservatus—, produce lo que necesita, impulsa el estudio de la lengua, apuesta por la agricultura, defiende la libertad, promueve la educación mente-cuerpo y vive en cooperativa.

¡Oh…!, pero la otra isla se rige por las reglas del mercado económico y tecnológico. Rendang está dirigida por un militar, alimenta el nacionalismo, tiene una enorme deuda y padece una superpoblación que hace casi imposible la subsistencia.

La independencia de Pala es permitida por los estados capitalistas hasta que se convierte en el único lugar de la tierra que muestra una manera diferente de convivencia. Pala es una afrenta para una época que ha entregado su libertad a cambio de una sociedad de consumo. Es rica en petróleo, pero se niega a explotarlo porque no quiere convertirse en una nación mercantilista. Y los magnates y los generales de Rendang —el mundo globalizado— no pueden consentir que exista un lugar, por pequeño que sea, que haga peligrar el sistema que nos ha convertido en hombre-masa, que nos ha vendido la «matanza en masa», la «comunicación en masa»: la «masa a secas».

Aldous Huxley (1894-1963) nos avisa que es la condición humana lo que está en juego. Nos recuerda que somos el nuevo sujeto: el sujeto descendiente de las dos guerras mundiales y de la Guerra Fría. Nos recuerda que somos los arquitectos de nuestra modernidad.

La isla (Aldous Huxley). Novela.

Aldous Huxley, fotografía, 1948.

Amigos, en La isla todas las preocupaciones del autor de Un mundo feliz están desmenuzadas. En la novela las locaciones representan, como he apuntado, dos mundos: el occidental es timoneado por un capitalismo totalitario y de doctrina cristiana y el otro se rige por un pensamiento filosófico oriental —hinduismo shivaista y budismo mahayano.

Aldous Huxley parece inclinarse por Pala, aunque no se define claramente; sin embargo, Pala es un lugar que no tiene cómo defenderse de los poderosos intereses que lo acosan —lección importante para aquellos que creen que los derechos fundamentales se protegen cultivando flores—. Además, allí no sólo los instintos se doman con meditación: allí se utiliza la moksha, una droga para moldear personalidades que ponen en peligro la apacible convivencia.

La moksha tiene la función de domesticar el «Yo» para que encaje en la colectividad. En nombre de los intereses grupales, los palaneses son sometidos a una iniciación psicotrópica que los convierte en lo que sus guías han decidido que quieren para su comunidad. ¿Y qué quieren sus fundadores? En su afán de crear mejores personas, buscan «un banco central de linajes superiores. Linajes superiores de todas las variedades de físico y temperamento».

Termino señalando que Aldous Huxley se inspiró en una comunidad religiosa para su isla de Pala. Oneida fue fundada en Nueva York en 1848 y fue disuelta en 1881. Creada por John Humphrey Noyes (1811-1886), la congregación fue autosuficiente y repartió el trabajo teniendo en cuenta las condiciones físicas y psíquicas de sus miembros. Oneida tuvo una agricultura sostenible y practicaba el trueque de alimentos. El matrimonio y la educación era grupal y destacó por sus terapias para paliar el dolor.

Hay mucho que comentar sobre La Isla, pero una reseña no cuenta más que lo imprescindible para llamar la atención del lector. La Isla se encuentra en el catálogo de la editorial Edhasa.

La isla (Aldous Huxley). Novela.

La isla (Aldous Huxley). Novela.

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