El 18 de febrero de 2026, fecha en que se celebró el miércoles de Ceniza, iniciaba la Cuaresma. Este es un tiempo de reflexión, penitencia y conversión espiritual donde los creyentes son invitados a fortalecer tres prácticas fundamentales: la oración, el ayuno y la limosna. El objetivo es prepararse interiormente para conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo durante la Semana Santa.
Este año me propuse dos cosas: no beber alcohol y abandonar las redes sociales (Instagram, Facebook, TikTok y X) solo me permití tener Pinterest, LinkedIn y WhatsApp. Las dos pude cumplirlas sin problemas o cuestiones mínimas que pude resolver de otra forma.
Durante ese tiempo leí como hacia tiempo no leía, disfruté más de mis relaciones sociales -no es que sali a cenar o bailar-, de mis hijos. Fue una buena experiencia. Y, solo hablare de las RRSS, cuando pasaron esos 40 días volví a descargarlas y todo estaba igual. No me perdí absolutamente nada. Lo que, en poco menos de 10 días, me di cuenta es que volví a perder tiempo ahí. Tiempo que nada me redituó, nada me deja. Puedo recordar los libros que leí en esos 40 días, pero no puedo recordar el ultimo reel que vi hace 10 minutos. Pero no me genero ningún replanteo.
Hace unos minutos leí una nota en un portal de noticias sobre una artista canadiense que desconocía y desconozco quien se planteó un desafío de un año din pantalla, “Un año sin pantallas: el desafío radical que busca reconectar creatividad y vínculos reales” complejo reto para quien en la actualidad se desenvuelve en un mundo de RRSS siendo artista. Pero lo planteo. Se puso reglas, estableció excepciones. Proyecto un plan y se largo a la acción.
Muchas veces sueño con volver a aquellos tiempos donde las pantallas estaban ahí, dentro de un ciber, en la escuela, no al acceso de todos y mucho menos en el bolsillo. Muchas veces sueño con volver a mi Nokia 1100. A mi teléfono tonto, a mi dumbphone. Alguna vez lo intente, pero el entorno juega desfavorablemente, principalmente el trabajo. Desearía un Digital Detox enserio.
Ver el plan de la artista me llevo a plantearme un nuevo reto será posible vivir sin RRSS, un año es -parece- un periodo razonable. Pero establecer un plan parece también una buena idea para llevarlo adelante. Establecer algunas reglas. Incluso para Whatsapp por ejemplo. Disponibilidad, es decir, establecer limites para mis conexiones, no estar 24/7 disponibles. Avisar a mi entorno de esto para que sepan que de querer contactarme lo podrán hacer a la vieja escuela: llamando.
Hoy no lo decido, hoy leo y leo en posts, principalmente de Reddit, sobre no usarlas. Veo experiencia de otros tantos. Me encantaría poder hablar con aquellos que ni su experiencia cuentan por internet pues parecen ser los mas fieles a la idea.
Me lo planteo seriamente. Bueno, parece un buen proyecto. No me perdí nada en 40 días. Lo curioso es que, aun sabiéndolo, volví. Sería ideal si llegara a solo usar mi dumbphone.
